Vistas de página en total

lunes, 3 de enero de 2011

EXCITANTE...

Es difícil de imaginar que un hombre como aquel no hubiese experimentado una excitación de esa magnitud, pero respirarla era más excitante que sentir cualquier cuerpo perfecto que había tenido debajo del suyo, besarla por todo el cuerpo era simplemente intoxicante, quería beberla como a un delicioso vino añejo que se te mete hasta en la sangre, deseaba que se transformara en un delicioso cigarro y fumársela, consumirla hasta lo último  de su ser, la música suave mesclada con sus gemidos hace que todo se torne borroso, las manos le temblaban mientras recorría su cuerpo, cada vez que ella lo besaba parecía sacarle un poco de vida, poco a poco se adueñaba de él, de su cuerpo de su esencia, nadie lo había tocado así, ningún cuerpo se había movido así ante sus ojos, antes de meterse en sus entrañas le besa las piernas, el estómago, los senos, el cuello, la boca, el deseo lo quemaba como brazas ardientes entre las piernas, podría apagarlas en la fuente deliciosa que estaba entre las piernas de ella, esas hermosas piernas, se entierra en sus profundidades y siente que podría quedarse allí para siempre, en ese tibio lugar, sentía sus pequeñas manos recorriendo su espalda, levanta la vista y la mira directamente a los ojos como si así le quitara un poco de su esencia y la hiciera por un momento parte suya, le sonríe y ella también, “Te amo” le murmura en el oído, un “Yo también” sale entrecortado de sus pequeños y dulces labios, que luego besa, si mirabas de lejos una sinfonía se componía en aquel lecho, dos almas que se mesclan como dos corrientes de agua que se convierten en una sola vertiente, llena de vida y pureza.
(Basado en la canción “Sueño contigo” de Robi Draco Rosa)

No hay comentarios:

Publicar un comentario